jueves, enero 26, 2006

Ramón.

Ramón asoma la cabeza por la ventana y mira pasar la calle. Atrapado en su piso piensa en la debilidad psicológica que padece, la que le retiene allí dentro. Hace un rato miraba por la ventana el cielo despejado y pensaba en la inmensidad del mundo, en viajes, en lugares, en esa sensación de grandeza y libertad que le provoca mirar espacios abiertos, pero al bajar la vista adquiere conciencia de lo desesperante de mirar fuera estando dentro. Habría salido si Juan estuviera libre, pero se fue con la novia, o si Toni le hubiera llamado, pero hacía dos días que estaba desaparecido. Pensaba en coger la agenda y llamar a uno de esos amigos de segunda que sirven para tomar café una tarde de vez en cuando, pero las ganas no le entraban, el cansancio se apoderaba de sus miembros. Cogió aquel libro abandonado, pero la vista pasaba de la línea al techo y de la historia a una idea diferente, hasta que decidió dejarlo. Si hubiera tenido sueño hubiera sido más fácil, pero estaba aislado y su cabeza no dejaba de pensar que quería salir. Ramón asoma la cabeza por la ventana y ve pasar la calle, y piensa que cada persona que pasa tiene algo que él no puede superar, una historia personal que hace de la suya propia una insignificancia, una más sin mucha importancia. Ramón cierra la ventana y llora.

5 comentarios:

Guillermo dijo...

"ver pasar la calle" me ha gustado mucho esa expresión.

A Ramón se le ha olvidado pensar que él también tiene algo dificil de superar, algo que le hace único frente a los demás y que no por eso hay que sentirse inferior. Es lo que nos hace a todos diferentes.
Cachis y con la de cosas que puede hacer uno solo: leer, ir al cine, dar un paseo, escribir un blog, montar un mueble del Ikea,...

Cirene dijo...

Estoy con Guille, Ramon puede hacer muchiiiiisimas cosas solo (yo deseando que mi churri se marche al futbol para quedarme sola), no si el mundo esta al reves

Lo dijo...

Je, je, creo que no le importa quedarse sólo, lo que le importa es sentirse solo.

terminus dijo...

Es dificil dar le paso, muy dificil. La sensación de soledad es poderosa. Eso sí, una vez se da el paso hasta el mundo se queda pequeño.

Un Beso

Edu

Chasky dijo...

A mi me gustaría hacer muchas cosas acompañado pero como no puede ser las hago solo, qué remedio, pero aún así disfruto de ellas lo más que puedo.

Lo importante es estar bien con uno mismo y adaptarse a la situación que tienes en un determinado momento. Si ahora te toca estar solo ya te tocará estar rodeado de un montón de gente, y viceversa.